lunes, 13 de abril de 2015

Por qué siempre he creído que Forrest Gump no era tonto



Pues eso, que para mi gusto, ni un pelo de tonto. Lo primero, obvio, porque no decía tonterías, sino verdades como puños. Del personaje de Forrest Gump nacen reflexiones maravillosas, de esas que te hacen quedarte pensando un rato y al final dices, ¡este tío tiene más razón que un santo!

Veinte años después de que se estrenara la película, me han entrado ganas de verla otra vez...Y espero tener tiempo pronto. Necesito una dosis de bondad y amabilidad.


Admiro como afronta la vida. Sin peros, de frente, sin quejas, ya sea luchando en Vietnam o enseñando a Elvis el movimiento sexy de pelvis ;). De todo es capaz de sacar lado positivo, y a pesar que desde pequeño la vida no se lo puso demasiado fácil, va superando obstáculos y siempre espera que el próximo bombón sea de los buenos :). Como yo..., que ya toca.




Si algo no tengo en común con él, es lo de correr. No me gusta correr, pero hasta en eso le entiendo, porque hay veces que empezaría y no encontraría el momento de parar..., ni para mirar atrás a ver si he montado un movimiento tan grande como el suyo. Y eso no es de tontos, que a veces lo más inteligente es una huida hacía delante, y cuanto más rápido mejor. 

Pero bueno, a pesar de todo y metáforas aparte, también hay ocasiones que bien merecen una carrera. Así que dentro de un par de semanas, todos los incrédulos que no me vean con las zapatillas de deporte puestas, me pueden encontrar en la III Carrera de la Mujer contra el Cáncer de Málaga



Y sobre todo no era tonto, porque una persona con esa capacidad tan enorme de amar (a su madre, a sus amigos, a su primer y único gran amor Jenny) y de una manera tan generosa y con tanta lealtad, no puede serlo. 



Así que si algo tengo claro es que el mundo iría mucho mejor si hubiera muchos tontos  y tontas por supuesto) como el señor Gump repartidos por él. Y sobre todo, menos tontos-listos.  ¡Feliz semana!


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