lunes, 16 de marzo de 2015

TÚBAL, PAPÁ

Para los que no tengáis ni idea de qué va este post, Túbal era mi padre. Sí, él era especial empezando desde su nombre (que ahora lleva también con orgullo mi hermano). Y hoy hace 8 años que se fue.



Túbal es un nombre bíblico, así que él siempre decía "Túbal a secas", nieto de Noé y según narra la historia que tantas veces contaba, el primer poblador de España.


Se fue mucho antes de tiempo, y cada vez le echo más de menos. Con el paso de los años, he aprendido a vivir sin que esté aquí, pero no me acostumbro. Le echo de menos en muchos momentos regulares que nos han tocado desde entonces, pero sobre todo, le echo de menos en todos los momentos maravillosos que hemos vivido en estos ocho años: el nacimiento de mis hijas y mi boda, donde aunque tuvo un dignísimo sustituto como padrino, me hubiera encantado que me acompañara.

Siempre me han dicho que me parezco mucho a mi padre, y es verdad, y me encanta que sea así. Guardo infinitas cosas suyas: desde el amor por la lectura o Sabina, hasta el sentido de lo justo. Yo soy más habladora, él era mucho más callado pero siempre tenía la palabra que necesitaba oír, y me encantaba que estuviera orgulloso de mí. 

Y sé que lo estaba: por mi seguridad, mis decisiones firmes y mi valentía para afrontar retos.  Nunca me puso trabas ni peros, me apoyó 100% en mis planes, aunque seguro que alguna vez le temblaron las rodillas con mis ocurrencias: cuando decidí irme a Londres con un billete de ida y sin ni siquiera sitio para dormir la primera noche; o después, cuando decidí mudarme a Málaga sin trabajo, pero por amor. Él era el primero a quien le contaba las cosas, el que me ayudaba a pensar cómo contárselas a mi madre, y sé que confiaba ciegamente en mí.

Y le echo de menos. Mucho. Por infinitas cosas que se está perdiendo y por cantidad de veces que le he necesitado. Aunque sea solo para escuchar mis inquietudes y trasmitirme esa serenidad y tranquilidad que me daba. Porque cuando hablaba con él, parecía que todo lo que le contaba tenía sentido. Que nada iba a salir mal.



Y ahora es uno de esos momentos en que necesito sentir que nada va a salir mal...Desde 2007, el 16 de marzo no me gusta. Nada. Menos mal que siempre, unos días después llega la primavera...Y como dice Sabina "la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido..."




4 comentarios :

  1. Buenos días amor. Auque no te lo digo. Me acuerdo con mucha frecuencia del abuelo Tubal. Gracias por recordarlo. Un beso fuerte allá donde estés.

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  2. Amiga, me emocionas una vez más. Me encantaba tu padre, siempre me pareció especial. Él sigue muy orgulloso de ti, eres una gran mujer y ten por seguro que sigue guiando tus pasos, a tu lado. Muchos besitos

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  3. Lo bonito de abrir el corazón, aunque duele, es cómo me recompensáis con tanto cariño. Muchas gracias a todos los que nos estáis mandando abrazos de los que aprietan y besos...Os quiero!!

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  4. Solo una palabra, es precioso

    Un beso muy fuerte

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