martes, 31 de marzo de 2015

NO somos IGUALES, pero queremos IGUALDAD

Imagen Vía Pinterest

Estoy enfadada y estoy triste. Pensaba darle vacaciones al blog unos días en los que todos estamos a medio gas y pensando en planes de ocio (ya sean culturales, de entretenimiento o religiosos), pero no puedo dejar pasar una actualidad que me indigna.

Esta semana, a pesar de Santa, ha empezado con muy malas noticias. El lunes iba a trabajar con la noticia de que una mujer había sido asesinada por su pareja en Alhaurín de la Torre (Málaga), y luego él se había suicidado. Esta mañana me encontraba con otra triste noticia de una familia entera, matrimonio y dos niños pequeños, también muertos los cuatro en un supuesto caso de violencia de género en Gibraltar. Y digo yo, ¿por qué estos ¡¿hombres?! no invertirán el orden y se quitarán del medio ellos primeros?

Me parece mentira que en pleno siglo XXI, dónde se oye constantemente hablar del empoderamiento de la mujer, del avance de la sociedad y otra serie de patrañas, se sigan sucediendo estos casos de violencia machista, con una frecuencia que estremece...

Y no nos damos cuenta que esta barbaridad no acaba, y que no se soluciona a pesar de que diferentes gobiernos hacen y deshacen políticas, leyes y castigos. Pero el error no es de forma, es de fondo.

NO se va a solucionar el problema mientras que la igualdad efectiva de mujeres y hombres no sea una realidad. Y esta igualdad no la vamos a conocer mientras que sigan siendo principal y mayoritariamente hombres quienes desarrollen ensayos de políticas de igualdad que se quedan a medio camino, y en simples amagos de buenas intenciones.

Para conseguir el lugar que nos corresponde y tener voz en todos los foros donde es necesario que tengamos presencia, algunos hombres inteligentes deben echarse a un lado y dejarnos su sitio. Porque no es un favor, no es una gentileza, es un derecho y es una obligación que entre todos construyamos una sociedad igualitaria, donde postureos como paridad en administraciones o escaparates públicos queden atrás.


Necesitamos que nos dejen formarnos, que nos den voz, que se vele por nuestros derechos... en definitiva que entre todos luchemos por la igualdad. Y para ello, reconozcamos lo primero que NO somos iguales. Que las necesidades de las mujeres y los hombres en todos los ámbitos (laboral, familiar, social) son diferentes, y que las regulaciones, leyes y normativas deben tener en cuenta esas diferencias y particularidades y regular para protegerlas.

Será cuando por fin lo logremos cuando quizá dejemos de leer, oír o ver titulares que estremecen y que dejan patente, que todavía hay algunos que no se han enterado de qué va esto...

Así que mientras seguimos buscando el camino, se me viene esta canción a la cabeza, que me suele animar y ponerme de mejor humor...Espero que a vosotros también.

¡Feliz resto de semana santa, y vacaciones para los que las estéis disfrutando!





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